Te quiero.
Te quiero rápido, para poder quemar el rencor. Te quiero sincero, con una sonrisa en la boca. Te quiero y estoy dispuesto a perdonarte rápido para no perder ni un minuto de mis ojos. Te quiero de la forma más pura que existe de amor. Como los niños de 5 años que se dan un pico en la fila del colegio.
Te quiero.
Con todos mis defectos e imperfecciones, que me hacen amarte tantísimo, pero quizás no todo lo bien que merecerías. Y con todos tus defectos e imperfecciones, que te hacen así de perfecta que no se puede pedir nada más.
Te quiero.
Se lo he gritado al mar, a las carreteras que supuestamente llevan a tu ciudad, al viento. Y ninguno me ha traído nunca respuesta tuya, o al menos un poco de olor a tu piel. Es una sensación de ya no recordarte pero quererte igual.
Te quiero.
Te quiero sin quererlo, pero sin quererlo evitar. Quiero que me quieras, y te quiero querer como si tú me quisieras. Quiero dejar que me quieras, y quiero no dejar de quererte nunca.
Te quiero.
No sé si más o menos que los demás, si mejor o peor que los demás. Pero te juro que, al menos, nadie te va a querer igual que yo, porque puedes tener claro, que nadie ama con los mismos ojos, y que cada vez que amas, es completamente diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario