No es una idea descabellada,
a Marx no le fue tan mal.
Sería muy injusto acusarte a ti
de mis males y mis demonios,
no tienes la culpa se ser tú
pero yo sí de haberme enamorado.
cuando no tengo con quien flotar,
cuando pensar mata
y escribir ya no afloja la soga,
porque ya no puedo escribir lo que quiero,
ni quiero escribir lo que puedo.
cuando tocar fondo no sirve para coger impulso,
cuando te das cuenta de que
lo que de verdad te asusta
es quedarte a solas contigo mismo
y conocer a todo tu bestiario interno:
cuando tienes miedo de lo que eres.
Pero vivimos con la necesidad de negarlo. No podemos hacernos frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario