Entradas populares

jueves, 3 de abril de 2014

Sigue caminando

Mira ¡allí! ¿Lo ves? ¿No? Pues yo tampoco. No veo a tu corazón, el pobre, levantándose del golpe, sacudiéndose el polvo del suelo y empezando a caminar con la cabeza bien alta. No veo a tus ojos, secos de una maldita vez, levantando la mirada como queriendo empezar nuevos caminos. Espero que el orgullo te sirva de algo por una vez y te saque por fin a flote, porque yo ya no sé qué hacer para impedir que sigas ahogándote en ese mar de dudas que es tu cama cuando intentas dormir y parece que recuerdas uno a uno todos los errores que has cometido durante el día; durante esos minutos en los que te atormentas pensando que tú tienes la culpa de todo y que, el mayor problema en tu vida, eres tú. Pero pon la mano aquí: ¿notas los raspones de mis rodillas? Pues son porque le pongo buena cara a los problemas, y me tropiezo una, y otra, y otra vez. Pero si ves que aquí sigo es porque nunca he dejado de intentarlo. Así que niña, levanta la cabeza, cálzate esos tacones que te hacen ir tan alto como alto vuelan tus pensamientos caminando por la calle, vuelve a pintarte esos ojos que una vez fueron dos armas verdes que derretían por donde pasaban, y sigue caminando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario