"Pero, ¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?"
Y parece que al final sí, es otro abril robado. O más bien, perdido, por mis pocos huevos de salir a intentar arreglarme la vida de una vez.
Que la primavera
se ha notado menos,
porque ya no estabas a mi lado para hacerme creer,
o porque hace tiempo que dejé de creer
que pudieses estar a mi lado.
Quizás entre pitillo y pitillo te veía dibujada en el humo y me acostumbré
a verte como nada más que un espejismo, un sueño que se desvanecía
¿Cómo pudo sucederme a mí?"
se ha notado menos,
porque ya no estabas a mi lado para hacerme creer,
o porque hace tiempo que dejé de creer
que pudieses estar a mi lado.
a verte como nada más que un espejismo, un sueño que se desvanecía
cuando intentaba agarrarlo entre las manos para que se quedase para siempre conmigo.
A lo mejor es que tu recuerdo es tan fuerte que las neuronas que estoy matando con la copa en la mano son las que me ayudarían a encontrar la solución a todo este problema.
Que la luz
también puede ser oscura
si no te ilumina
lo que necesitas ver.
Y joder, qué cabrones son tus ojos que tiran de mi hacia atrás y me atraen para que no pueda ver que sí hay salida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario